Soy maestra normalista, la tarea docente no me resulta extraña, lo que puedo percibir ahora es la dificultad que enfrenta todo maestro en el aula con una generación de jóvenes cuyas expectativas y metodologías no se parecen a ninguna otra previa. Estamos trabajando con chicos cuya vida entera ha transcurrido entre computadoras y juegos de video, que pasan mas horas frente o con estos aparatos que en cualquier otra actividad, a los que los libros ahora les parecen una enorme perdida de tiempo y cuya escritura es cada vez mas ilegible y complicada, cada vez la necesitan menos y la tienen que abreviar, en optimización de sus recursos electrónicos. Vg. Tqm, etc.
Esto nos plantea no solo el reto de conocer los contenidos que deben ser cubiertos en el aula, sino la necesidad, primero, de empalizar con ellos y, a partir de sus propios recursos acercarnos para dialogar, lo cual ciertamente es cada vez más difícil. Ni la lectura ni la escritura les parecen ahora necesarias. Todo esta el “la red” y a veces ni siquiera se toman la molestia de enterarse que es lo que “bajan”, tal cual lo imprimen y lo entregan.
Esta problemática debe ser abordada, con planeación, didáctica y muchos recursos pedagógicos apegados al nuevo modelo. Debemos ser capaces de hablar en su propio idioma, so riesgo de terminar perdidos (nosotros).
Curvas
Hace 7 años

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